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clara{G} Esclava propiedad del Sr. GABRIEL les da la más cordial bienvenida a este espacio

Permitanme compartirles un poco de la historia de como decidi convertirme en esclava domestica y sexual de mi esposo, Amo y Dueño el Sr. Gabriel. Leer mas...

domingo, 30 de marzo de 2014

Sesion

Teníamos ya casi una semana en que el diario acontecer nos había envuelto de alguna forma en las cosas rutinarias. De hecho durante ese tiempo si bien mis tareas diarias que tengo asignadas como la esclava del Sr. Gabriel las seguí haciendo El no había requerido ninguna acción extraordinaria de mi parte como su esclava. Durante todos esos días no se había dirigido a mí con el acostumbrado “clara” que me hace switchearme de inmediato de la esposa y compañera Vainilla en su esclava, en su propiedad.

Los chicos se habían ido con su Tía por la tarde al cine y dormirían en casa de mis padres.

Después de cenar juntos le serví el café en la sala y me dispuse a levantar la cocina.

Acababa de terminar y me servía una taza de café para acompañarlo cuando oí su voz que me llamaba:

-Ven aquí clara-  dijo

Acudí de inmediato y ahí estaba EL de pie. Su dedo señaló que me pusiera frente a EL. Una nueva seña indicando que me desnudara. Lo hice con todo el ritual establecido doble la ropa y la puse a un lado de mis pies. El chasquido de sus dedos y la seña de su mano no dejaba dudas. Me arrodille nerviosamente frente a EL. Hacía ya mucho tiempo que no lo veía así con toda esa fuerza, usando comandos sin expresar casi palabras. Con su mano me hizo levantar la cara y mirarle a los ojos. Había esa intensidad en su mirada que cuando me mira así me hace sentir y comprender que no es momento de dudas, vacilaciones o juego. El flujo de energía era tan intenso que inconscientemente respondí de inmediato a ella. Ahí estaba EL con todo su poder sobre mí y yo por mi parte rindiéndome a EL.   

Sobre la mesa había colocado una serie de implementos y juguetes mientras yo recogía la cocina. Me fue pasando para que me colocara cada restrictor de los tobillos y de las muñecas, cuando los hube ajustado, tomó el collar de sesiones y sosteniéndolo con sus dos manos pregunto:

-¿A quién  le perteneces clara?-

-A Ud. Sr.- dije rápidamente inclinando mi cabeza hacia delante apoyando la garganta en el cuero suave para facilitar el que ajustara el collar en mi cuello.  

Coloco un extremo de la correa de cadena en la parte de atrás del collar y el frío del metal sobre mi espalda me hizo estremecer.

Ahí de rodillas, en silencio y contemplando mi interior me empecé a hundir poco a poco en el espacio de mi esclavitud.
Tomo las pinzas Japonesas unidas por una cadena doble de metal. El frio del metal de la cadena me hizo estremecerme nuevamente al rozar en mi pecho. Contuve el aliento cuando coloco cada pinza en cada pezón y probó su firmeza con un leve tirón a la cadena. Paso una de las cadenas por la argolla del frente del collar y la ajusto para mantener mis pezones levantados. De la otra cadena que quedo colgando, sujetó en su parte media una pequeña campanilla Me empecé a hundir más profundamente en mi sentimiento de entrega a mi Sr. como su propiedad que soy. Sin decir palabra, se dirigió al equipo de sonido y puso a tocar una música suave que rompió el silencio intenso que había invadido la sala.
Se acerco nuevamente y colocando su mano en mi espalda me empujo hasta que quede con la frente y las rodillas en el suelo, y el trasero en lo alto. Es una postura que siempre me hace sentir totalmente entregada y expuesta. Y ahora se magnificaban estas sensaciones por el peso de las pinzas y la cadena colgando entre mis pezones tirando de ellos hacia abajo.

Se acerco y poniéndose en cuclillas tomo mi pelo y con gran maestría hizo una cola de caballo con el.

Por la postura no podía ver que era lo que hacía. Oí como estiraba el guante de latex y el  ruido del tubo del lubricante cuando lo oprimió sobre su dedo me hizo estremecer un poco. Antes que pudiera siquiera pensar más en ello, su dedo ya presionaba sobre mi ano. La postura no me permitía hacer nada para evitar lo que hacía. Aunque normalmente no tengo problema para relajarme y dejarlo hacer en ese orificio de mi cuerpo, el subconsciente me traiciono y sin quererlo apreté mi esfinter.

Su actuar era lento, su dedo enguantado y resbaladizo comenzó presionando contra la entrada de mi ano en pequeños impulsos. Deslizo un poco su dedo dentro y la suavidad del latex  ayudado por el lubricante le facilito las cosas y de repente sentí como me empezaba a penetrar apenas con  la punta de su dedo, eso basto para que me sintiera de pronto muy entregada, muy suya, muy su propiedad. Su dedo se empezó a mover tratando de entrar más  profundamente. Empecé a gemir del placer que me proporcionaba la sensación de ser usada de esta manera. EL Sr, Gabriel empezó a tararear relajadamente la música que se deprendía del aparato de sonido mientras continuaba su movimiento dentro de mi.

-Déjame entrar, clara- Gruño de pronto dándome una pequeña nalgada. Su gruñido y el golpe me relajaron y su dedo entro con facilidad hasta el fondo.

-Muy bien eres una buena chica- dijo

Seguía tarareando la melodía mientras yo gemía, deseando que nunca se detuviera al mismo tiempo que me invadía ese sentimiento de vergüenza y de orgullo de mi entrega total a EL, que me embarga siempre cuando provoca que toda resistencia a su dominio de mi parte se desvanezca

-¿Qué estas pensando clara?- pregunto mientras yo gemía. Perdida no podía hilar frases alguna con sentido y mucho menos expresar lo que pensaba en esos momentos

-Creo que debes estar pensando como te sentiría ahora  si lo que jugara dentro de ti fuera mi polla en lugar de mi dedo- ¿me eqivoco clara?- Pregunto provocándome aunque no pude responderle. Me conoce realmente mejor que la palma de su mano. Si estaba yo pensando precisamente en eso, en que me gustaría tenerlo dentro de mí. En esos momentos me sentía tan suya , tan entregada a EL  por tener dentro algo tan pequeño como su dedo… Sin embargo no me permitía concentrarme en cómo me sentiría teniéndolo a EL totalmente dentro de mí. La insistencia constante de su dedo deslizándose dentro y fuera de mi me impedía  concentrarme, en algo más que en el placer recibido y en sentirme su propiedad

-Buena chica, clara-  dijo nuevamente al tiempo que retiraba su dedo, solo para empezar a  introducir el butt plug en mi ano, lo empujó hasta colocarlo firmemente dentro de mis entrañas.  Cuando acabo me sentí no solo totalmente llena sino también totalmente sumisa a EL.

Me hizo sentar y me miró, acaricio mi mejilla y uno de mis senos haciéndome sentir un poco en las nubes y totalmente rendida a su Dominio. Tiro un poco de la cadena que unía las pinzas en mis pezones y procedió a quitarlas. Froto levemente los pezones y se quito el guante de latex sustituyéndolo por un par nuevo. Tomo una gasa y la empapo en alcohol. Al ver que hacia me di cuenta de los paquetes de agujas que estaban sobre la mesa. Me alargo un paquete y me dijo que lo abriera. Con trabajo por el temblor de mis manos lo abrí y se lo entregue.

Limpio la parte superior de mi seno izquierdo con la gasa, tomo la piel del mismo y con un pequeño pellizco y un movimiento seguro atravesó mi piel , desatando una oleada de endorfinas  en ambos. La aguja se retrajo un poco por lo que volvió a presionarla un poco más. No pude evitar el hacer un siseo al dejar escapar el aire entre mis dientes.  Coloco la segunda y después la tercera. Se alejo un paso y al parecer quedo satisfecho.

Tomo otra gasa y limpio mi seno derecho. Colocó de igual forma tres agujas verticalmente  en el.

Tomó seis pequeñas velas de las que se usan en los pasteles y las coloco con cuidado una en cada una de las bases de las agujas. Me sentía adornada pero a la vez muy inquieta pensando en que se proponía.
Volvía a tararear, trate de hablar y me indico que guardara silencio.

Tomo una vela de tamaño normal y la encendió dejo que la llama tomara fuerza y la cera empezara a derretirse para proceder a dejar caer algunas gotas en mis hombros. Acerco entonces la llama y empezó a encender las pequeñas velas de las agujas. Eche la cara hacia atrás pare evitar el calor de las pequeñas llamas. El fuego es algo que me causa ansiedad. Trate de hablar y nuevamente me mando guardar silencio. La cera de las pequeñas velas empezó a  chorrear sobre mis senos mientras el seguía dejando caer gotas de la vela en mi humanidad.

-Pareces un bello pastel clara- dijo

Me sentí en esos momentos como su objeto, su juguete y no pude evitar pese a mi ansiedad y los movimientos que a cada gota de cera producían en mi cuerpo, esbozar una sonrisa de satisfacción.

Por fin dejo la vela a un lado apagándola y soplo sobre las ya muy pequeñas velas sobre las agujas clavadas en mis senos. Tomo  una nueva gasa y con movimientos firmes y seguros saco las agujas una a una desinfectando nuevamente toda la parte superior de mis pechos.
Volvió a colocar las pinzas a mis pezones. Tomo mis manos y las paso hacia atrás en mi espalda. Unió las muñequeras. Tomo un pequeño pedazo de cuerda y ató mis brazos entre los codos y los hombros de tal forma que mis pechos salieran mas al frente y quedaran un poco más separados. Tomo la correa que estaba unida  al collar en mi cuello y poniéndome de pie me llevo hasta la habitación. Me indico nuevamente con una seña que me pusiera de rodillas sentada sobre mis talones. Tomo la correa más cerca del collar  haciendo que tomara una mejor postura.. Me ordeno permanecer así y sin moverme. Se coloco a mis espaldas. 

Estaba yo ahí sentada, flotando y tratando de permanecer lo mas quieta posible. Después de unos minutos que me parecieron eternos, oí como salió de la habitación. Empezaba a tener ya poca conciencia del tiempo y del espacio. Regreso  muy pronto instantes después o al menos así me pareció (aunque después me pude dar cuenta que habían sido más de 5 minutos )

Cuando regresó, se quedo muy cerca detrás de mí. Sentí la mezclilla de las piernas de su pantalón en mi espalda. Sus manos acariciaron mis hombros un momento. Soltó mis manos de mi espalda y la cuerda que aprisionaba mis brazos. Nuevamente acaricio mis hombros y de pronto su mano derecha se cerró en la parte delantera de mi garganta haciendo que me arqueara  la espalda contra EL. Segundos después su mano se movió rápidamente desde mi garganta sujetando con fuerza mi boca y nariz

Estaba tan entregada, tan rendida a su dominio que no intente ni siquiera resistirme, mi confianza en EL es tan grande que ni siquiera intente respirar, simplemente me abandone a esa sensación. El Sr. Gabriel deseaba asustarme y hacerme jadear instintivamente en busca de aire, pero yo estaba perdida en esa suave sensación que me parecía flotar en el aire. De pronto dijo:

-Quiero que te resistas que luches clara-

Eso me trajo de nuevo a la realidad,  La falta de aire me hizo tratar de luchar y mis manos que estaban a mi espalda se aferraron a sus muslos y pude sentir  su polla dura y gruesa sobre mi espalda. A pesar de que mis manos oprimían y empujaban fuertemente sus muslos tratando de apartarlo de mi. EL mantenía firmemente su mano sobre mi boca y nariz. De pronto soltó la mano lo que me permitió dar una gran bocanada de aire que inundo mis pulmones  mientras tiraba de mi hacia atrás pegándome a sus piernas.

Se colocó frente a mi manteniendo la correa estirada hacia arriba y muy pegado a mi. Apenas recuperaba la respiración cuando su mano se apodero de mi garganta dejando solo pasar una pequeña cantidad de aire a mis pulmones. Nuevamente la sensación de flotar y abandono me invadió al estar tan rendida a su dominio y confiada que estaba segura en las manos de mi Dueño Y Señor.  

Parpadeé y eso me hizo volver a la realidad. La polla de mi Señor estaba ahí tan cerca, ya sin ocultarse bajo el pantalón de mezclilla. El acariciaba mi cabeza y tomándome de la cola de caballo me acercaba a EL.  Mi boca se abrió para tomar su polla. Gemí en voz alta alrededor de su polla, amando y disfrutando  la forma como se deslizo a lo largo de mi lengua, empujando hasta la parte posterior de mi garganta y las manos del Sr. Gabriel jalando de mi cola de caballo pegándome más aun, presionando su polla y moviendo ligeramente las caderas  follando mi boca. Mis manos se alzaron instintivamente asiéndose de  los bolsillos de sus Jeans buscando un apoyo.

-Muéstrame cuanto te gusta mi polla, esclava- ordenó

Obedecí chupándola con avidez, mi lengua la acariciaba con avidez desde la cabeza hasta el tronco mientras gemía loca de placer  a cada embestida profunda de su polla. No pensaba en nada más que en darle el mayor placer a mi Amo, mostrarle cuanto y de que forma era suya. De pronto  saco por completo su polla y solo me dejo una sensación de vacio entre mis labios y un pequeño gemido de desilusión salió de mi boca 

-Pídeme que te folle- ordenó

Yo obedecí en ese momento las palabras salieron fácil de mi boca, estaba perdida no solo en mi entrega si no en un profundo deseo de que me tomara.

Tomándome del pelo me hizo ir hacia adelante y debajo de tal forma que quede a 4 patas. En ese momento tome conciencia nuevamente de las cadenas que colgaban de mis pezones. Todo mi cuerpo estaba invadido de un deseo incontenible. El Sr. Gabriel se acerco por la parte trasera de mi cuerpo. Movió un poco el plug  anal y lo volvió  meter completamente aumentando ese cumulo de sensaciones que ya me invadían
Puso un poco de lubricante en su pene ya lubricado por mi saliva. Segundos después su pene se enterró profundamente dentro de mi vagina y yo ya estaba completamente perdida y rendida. No había nada más maravilloso que sentir a mi Dueño tan cerca y profundamente dentro de mi y sentirme rendida a EL.

Yo se lo había pedido y ahora estaba perdida, hambrienta y llena de deseo. Su polla me llenaba, sus embestidas hacían que se confundieran mis gemidos, y el sonar de la campanilla que colgaba de mis pezones. En cuestión de momentos ya estaba yo pidiendo me permitiera correrme. Me lo concedió afortunadamente. Su pene duro me llenaba, me abrumaba  y de pronto estremeciéndome me corrí una vez y otra vez y otra más… Hasta que por fin se compadeció de mi llenándome de su leche, y dejando de follarme. Temblando, llorando incapaz de moverme cuando se salió de mi, me derrumbe a sus pies  

El Sr. Gabriel después de unos minutos me tocó con mucha ternura. Quito las restricciones de las muñecas y los tobillos, con cuidado retiro las pinzas de mis pezones, saco el plug de mi ano y me limpio los restos de su semen Todo ello acompañado de palabras dulces y tiernas. Se sentó a mi lado y coloco mi cabeza sobre sus muslos. Pasó algún tiempo para que yo pudiera abrir los ojos. Se levanto y fue por un cojín que puso bajo mi cabeza.  No me permitió ni siquiera intentar pararme. Pasaría un buen tiempo antes que intentara tratar de caminar. Cerré los ojos y permanecí ahí por cerca de una hora. Cuando me sentí un poco mejor me arrastre literalmente a los pies de la cama. Sentí como me levantaba y me metía bajo las sabanas. Se acostó a mi lado, me abrazó y recostando mi cabeza en su pecho me permitió acurrucarme junto a EL hasta las 10 de la mañana del día siguiente.     


clara{G} 
Esclava domestica y sexual 
Por voluntad Propia 
Propiedad del Sr. Gabriel

jueves, 6 de marzo de 2014

Solo Soy Una Esclava

El Sr. Gabriel siempre encuentra la forma de sacarme de mi zona de confort y en el momento que menos espero surge su mano y  provoca  que toda yo reaccione y me sienta su propiedad su esclava.

Me invitaron a desayunar tres amigas;  esposas de matrimonios amigos y mamás de compañeritos de mis hijos. Celebrariamos el cumple de una de Ellas.

Llevamos a los chicos a la escuela y de ahí fuimos a un restaurante. Nos sentamos a la mesa, tomamos un café y un vaso de jugo y después de un rato de platica nos levantamos a servirnos del bufette.
Cuando compartiamos no solo los alimentos si no también las ultimas novedades de las amigas presentes y ausentes, sono mi telefono. Era el Sr. Gabriel. Me levante y me aparte un poco de la mesa
-Hola cariño ¿cómo va el desayuno?-  dijo cuando respondí al telefono
-muy bien amor disfrutandolo con las amigas. Pero dime para que soy buena-
-mmm ya sabes que para muchas cosas, pero te llamo porque tengo una tarea para ti clara-
Oir eso acompañado del clara hizo que el corazon se me acelerara y se subiera a la garganta
-¿Si? ¿Qué debo hacer?-
-Escucha con atención: caundo cuelgue deberas ir al servicio. Es mejor que vayas sola. Cuando estes ahí me marcas, quiero oirte y si es preciso darte mas ordenes. Te tocaras pero lo haras por encima de las bragas. Te masturbaras hasta lograr un orgasmo. Sacas una foto y me la envias al movil. Te quitas las bragas mojadas y las guardas.-
-Señoorr….-
No hubo respuesta simplemente colgo la linea..
Regrese a la mesa me sente un minuto y me levante diciendo que tenia necesidad de ir al servicio.
-¿Te acompaño?- pregunto una de las amigas
 -No es necesario- dije
Tomé mi bolso y me dirigí a los servicios. Me meti a uno de los privados y le marque al movil
- Bien clara.- oi al otro lado de la linea. –Hazlo de pie. Empieza ya y avisame cuando termines.-
me puse de pie subi mi falda con una mano y obedecí. Cuando por fin termine tome el movil que estaba sobre el sanitario y le informe:
-Ya Sr. ya termine-
-Bien cuando cuelgue quiero una foto de cómo estas en este momento. Te quitas las bragas te limpias con ellas y sigues disfrutando del desayuno.-
-Si Sr.-
Colgo nuevamente la linea. Hice lo que me mando y me diriji a la mesa. Este tipo de cosas me mueven mucho. Caminando a la mesa sentia que todos me miraban, que todos sabian y se daban cuenta de lo sucedido y de que no traia bragas.

-Que hacias mujer nos tenías preocupadas ya ibamos a buscarte- dijo una de las amigas.
Senti que mi cara se ponia roja sin poder evitarlo. Como ya he comentado anteriormene es algo superior a mi.
Me sente y solo acerte a decir:
-diganme de que me perdí-
Me trate de integrar a la platica pero no pude del todo.
Ya a solas en casa no pude más y deje salir todos mis sentimientos encontrados.
Sentimientos de rebeldia, de satisfaccion, de enojo, de impotencia.
¿Por qué me ordenaba esas cosas? ¿Por qué lo obedecia? ¿Por qué sentia esa satisfacción de imaginar su cara al otro lado del telefono cuando lo obedecia y la que pondria cuando llegara a casa y pidiera le comentara sobre el desayuno y como me había sentido? ¿Por qué ansiaba que llegara a casa y me dijera que estaba satisfecho de mi obediencia? Llore un poco mezcla de cómo dije enojo, impotencia, satisfacción y felicidad.
Y… Al final… me lave la cara, me mire en el espejo y me dije. Tu sabes el porque de todo lo que te cuestionas. La respuesta es simple. Porque eres una esclava, Porque le perteneces. Porque eres propiedad de El. Porque es lo que te hace feliz.
Sonrei a la imagen y le dije: Si es verdad nada como ser su esclava, pertenecerle y darle gusto.

clara{G} 
Esclava domestica y sexual 
Por voluntad Propia 
Propiedad del Sr. Gabriel