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clara{G} Esclava propiedad del Sr. GABRIEL les da la más cordial bienvenida a este espacio

Permitanme compartirles un poco de la historia de como decidi convertirme en esclava domestica y sexual de mi esposo, Amo y Dueño el Sr. Gabriel. Leer mas...

viernes, 29 de noviembre de 2013

Exhibida, Humillada


Teníamos la boda próxima de unos amigos. Como buena mujer me queje de que no tenía nada que ponerme para la ocasión por lo que dándome gusto el Sr. Gabriel decidió que fuéramos a comprar algo adecuado. Como siempre hizo gala de su eterna paciencia y soporto sin protestar el calvario (eso dice El) de llevarme de compras. Por fin después de no se cuantas tiendas encontré el atuendo adecuado. Mientras me lo probaba, se dedicó a mironear por ahí… Cuando salí del probador y le enseñe lo que me gustaba quedo complacido. Quedaron de arreglar el largo y hacer unos pequeños ajustes al vestido lo que acabo de convencerlo  Al ir a pagar, le indico a la dependienta que agregara un vestido que llevaba en las manos. No dije nada y cuando salimos del almacén pregunte al respecto.
-Simplemente me gusto para ti.-
No dijo más y no quise ser impertinente e insistir.
Al llegar a casa pregunte si podía probármelo a lo que respondió que si.

Era un vestido de lana en color gris divino. Abierto y cruzado al frente, con una caída fenomenal. El cruce hacia un bonito escote en V que de acuerdo a como se cruzara era el tamaño del escote. El corte era cerrado a la altura de la rodilla quedando con el cinturón a la cintura en un corte de tipo sirena que se pegaba a las caderas de forma maravillosa.

Me lo probé delante de El y quede fascinada al verme al espejo.
-Esta divino. Me encanto. Gracias Amor- Me abrace de inmediato a El y lo bese.
-Ya habrá ocasión de que lo uses clara- dijo.
El Amo se hacia presente.
-Si Sr. Gracias-
Pasados unos días me comentó que tenía un cóctel al cual estábamos invitados. Sería el viernes por la tarde noche y le gustaría que lo acompañara.
Arregle las cosas de tal modo que mi hermana cuidara a los niños y poder de todo el tiempo disponible para el evento.
El día del evento me indicó que sería el momento adecuado para estrenar el vestido que había comprado.
Me vestí y arregle con esmero. Tacos grises, medias de color tabaco un liguero de color blanco un tanga de hilo y un sostén blanco. El pelo lo deje suelto cayendo sobre los hombros. Me presente ante Él y le pedí su opinión.
-MMM creo que hay dos o tres detalles que no me acaban de agradar.- dijo dándose una vuelta alrededor mío.
-Creo que te veras mejor sin liguero y sin el tanga. Se marcan un poco. Las medias sostenlas con unas ligas. Y que el escote quede un poco mas atrevido clara- dijo mientras lo acomodaba.
No me gusto la idea de ir sin bragas pero no quedo más remedio después de todo tenía razón o aflojaba un poco el vestido o se marcaban un poco dependiendo de la postura.

No porque sea mi Amo, pero debo reconocer que tiene buen gusto casi siempre. Recibí muchos elogios no solo de los caballeros si no también de algunas damas.
Cuando termino el evento era ya cerca de las 21.00 hrs. Ya el clima estaba empezando a enfriar. Recogimos el auto y cuando subimos me comento:
-Te invito a cenar clara, me recomendaron un lugar y quiero conocerlo-
-Si Sr.-
Hablamos en el trayecto de muchas cosas sobre todo del evento al que acabábamos de asistir.
Al llegar al lugar nos encontramos con un restaurante enclavado en medio de un gran Jardín.
Entrego las llaves del auto al encargado del Valet  y tomándome del brazo entramos en el local.
Le indicó a la recepcionista que deseaba una mesa en la terraza y esta nos guió.
Se acercó un mozo y pregunto si deseábamos algo de tomar
-Un whisky en las rocas para mí y una copa de vino para la Sra.- ordenó
Cuando el mozo se alejo, le dije que hacía frió y que mejor seria una mesa dentro del local
-Aquí estamos bien y además clara el frió con una copa de vino se te quitará.-
-Sr. Ud sabe que el vino me descompone bastante rápido, mejor debió ordenar otra cosa-
-No se clara… Quizás como dices deba ordenar otra cosa… Ve al servicio y quitate el sostén-
-¿Qué?-
-¿No oíste mi orden?-
-Sr. pero es que…-
-No discutas clara. Obedece- su mirada había cambiado.
Me levante y fui al servicio. Me quite el sostén y lo puse dentro de mi bolsa. Trate de arreglar el escote no quería que estuviera demasiado suelto. Salí del servicio y como siempre me pasa mi mente trabaja de más y pienso que todos me ven y se dan cuenta que no traigo nada abajo.
Me vio llegar y caballerosamente se levanto y me acerco la silla.
El mozo había traído las copas y le di de inmediato un sorbo al vino. Estaba rico, debía moderarme porque en verdad el vino me hace daño-
Empezó a soplar algo de viento incrementando la sensación de frió.
-Se ven lindos y muy sensuales tus pezones  marcados en la tela- dijo sonriendo.
Me puse de mil tonos de rojo y mi brazo cubrió de inmediato mis pechos.
-Quita ese brazo de ahí y compórtate natural clara-
Pues natural es que me de pena y que trate de que no se vean pensé.
Baje los brazos a la mesa nuevamente y solo acerté a decir:
-Es el frió Sr.-
-Que lastima que sea por eso clara seria mejor si estuvieran así porque estuvieras caliente-
Una nueva oleada de calor y color se apoderaron de mi cara.
Regreso el Mozo con las cartas por si queríamos ordenar.
Ordeno y para mi mayor turbación remato con:
-…y una botella de tu mejor  vino. Hoy estoy celebrando el tener a mi lado una mujer muy guapa y hermosa. Mírala y dime si no es así.-
El mozo sonrió y solo se atrevió a decir:
-La Sra. es muy bella con todo respeto Sr.-
-Vamos mírala ni siquiera la viste- le respondió el Sr. Gabriel
El mozo levanto la vista y me vio. Los colores nuevamente a mi cara y solo `pude musitar un leve:
-Gracias. Que amable-
El mozo se retiro a traer la orden.
-Sr. por favor…- dije suplicando que no siguiera su juego
Fue poner gasolina al fuego.
-Estas hermosa, una perfecta hembra, te ves muy sensual así, creo que mas excitante que si estuvieras desnuda-
-… Señor- suplicaba-
-Dan ganas de pellizcarlos y morderlos, provocan mucho clara-
-..Señor. por favor-
El mozo regresó con la cena, abrió la botella de vino y le pidió la opinión al Sr. Gabriel sobre el mismo.
-Perfecto, no podías haber escogido algo mejor. Un vino sensual y perfecto que hace honor a una mujer igualmente sensual y perfecta- dijo dirigiéndose al camarero.
-Gracias Sr. me alegro que sea de su agrado respondió-
-Como no va a ser de mi agrado simplemente mírala y di si no es perfecta y sensual-
El camarero se puso tan rojo como yo.
-Me referia al vino Sr-
-Lo se, pero yo, a esta hermosa mujer que me acompaña hoy-
El camarero opto por cortar por lo sano.
-Con su permiso Señor- dijo retirándose.
Cenamos entre provocaciones de El y turbaciones mías.
Tres veces me hizo levantarme de la mesa con la orden de ir al servicio y pellizcar mis pezones un poco con el fin de que se pusieran duros y  que caminara despacio entre las mesas.
No se si eran mis nervios pero podía sentir la mirada de muchos de los comensales fijas en mis pechos.
Pidió el postre y la cuenta. Al parecer mi calvario terminaba.
Salimos y nuevamente fue un desfile lento entre las mesas, se detuvo varias veces con pretextos tontos antes de salir del establecimiento. En ese momento me dio el ticket del estacionamiento y me dijo que pidiera el auto al mozo mientras iba al servicio. La noche se ponía aun más fría. El mozo se acerco y al entregarle el ticket me dijo que no estaba pagado. Salieron otros comensales y pidieron sus autos. Ahí estaba yo, de pie muerta de frió, y ante la mirada de hombres que me veían con sonrisas y mujeres que lo hacían con desagrado. Por fin salió el Sr. Gabriel.
-¿Y el auto?-
-Hay que pagar el servicio- dije
-Caramba me olvide. Regreso en un momento-
El frío me calaba no pude más y tomando el escote del vestido con ambas manos lo cerré tratando de entrar un poco más en calor. Mis brazos taparon mis senos también.
Regresó y le entrego el boleto pagado al mozo.
-Estuviste perfecta toda la noche y en el último momento lo hechas a perder todo clara-
-¿Por qué dice eso Sr.?
-Te ordene que no taparas tus pechos con los brazos. Desobedeciste-
-Sr. tengo mucho frío-
-no te preocupes te lo quitare-
Llegó el auto, me abrió la puerta y subió. Puso la calefacción, cosa que le agradecí. Después de unos minutos dijo:
-Abre el escote y saca los senos. Quiero verlos y tenerlos a mano.-
 -Señor…-
-¿quieres que los saque yo?
-No Señor- dije obedeciendo.
Había poco tráfico afortunadamente. Se desvió en una pequeña calle y detuvo el auto.
-tienes unos hermosos pechos clara.- dijo mientras empezaba a acariciarlos y pellizcaba mis pezones. Me estaba excitando. Esa mezcla de deseo y adrenalina empezaba a hacer efecto en mí.
Una mano seguía con su juego mientras la otra se metió entre el vestido hurgando mi coño. El juego duro unos minutos solamente. Se acomodo nuevamente y encendiendo el auto sin decirme a donde íbamos, se dirigió a un pequeño Motel.
Me empece a arreglar el vestido y me indico que dejara bajo el escote al punto donde casi mis senos estuvieran a punto de salir del vestido.

Llegamos al Motel y pidió una habitación. Una vez en el cuarto me indico que me desnudara. Pidió algo de tomar al servicio a cuartos y me ordeno que recibiera las cosas cuando llegaran.
-Me daré una ducha- dijo
Trague saliva. Quería exhibirme.
Tocaron a la puerta anunciando el servicio. Abrí la puerta y  recibí la charola de manos de una mujer de unos 40 años. Me miro de arriba abajo con una mirada de censura y desprecio.
-Son $ XXX.00- dijo alargándome la cuenta
Me di la vuelta para buscar su cartera y con sorpresa me di cuenta que se había metido la ropa con El.
La puerta del baño estaba cerrada con seguro y al tocar no respondía. La mujer hacía gestos de impaciencia parada en la puerta esperando el pago.
Le pedí que volviera más tarde. Tomó la nota de mis manos con un gesto de molestia al tiempo que me increpaba:
-Dile a tu cliente que espero que al menos me de una buena propina por las vueltas.-
Salió cerrando la puerta de golpe.
El Sr. Gabriel salio de la ducha y al verme molesta preguntó que pasaba.
Le comente lo sucedido con la “camarera” y que me había tratado como si fuera una ramera.
-No te enojes clara. Después de todo eso eres. Eres mi puta no lo olvides-
No dije nada me di la vuelta molesta.
Tomó el teléfono y llamo nuevamente al servicio diciéndoles que si podían mandar nuevamente a la camarera y que incluyeran unos preservativos.
Tocaron a la puerta y me mando a abrir. La mujer nuevamente con cara de molestia me barrio de arriba abajo.
-Pase por favor- le dijo. La mujer avanzo hasta la cama donde estaba sentado.
-Una disculpa no pensé fueran tan eficientes.- dijo mientras sacaba unos billetes de la billetera.
-¿trajo los condones?.- Uno debe protegerse, ya ve caras vemos enfermedades no sabemos.
La mujer le alargo los preservativos y el los billetes.
-Quédese con el cambio- dijo. Al ver la mujer la propina su rostro cambió.
-Si más vale cuidarse, no se puede saber con quien se han metido estas putas- dijo volteándose a verme y barriéndome de arriba abajo nuevamente.
-Lo que se le ofrezca solo llame Sr.- Dijo.
-Gracias-
Al pasar junto a mi no pudo contenerse y todavía me soltó:
-Date un baño, al menos que te coja limpia- salió y cerro la puerta.
Me quede súper enojada y más cuando vi. como reía el Sr.
- Ven tengo ganas de coger, no te enojes- dijo
-¿Cómo que no me enoje?, ¿Cómo quiere que tenga ganas después de cómo me ha tratado esta tipa? –
-Cuidado clara, cálmate. Modera tu lengua-
Me Salí de mis casillas y de mi sumisión.
-si tanto te agrada la tipa porque no coges con Ella-
No espero más. Se levanto de la cama y tomándome del pelo me arrastro hasta el borde de una cómoda, me doblo sobre la misma y abriendo mis piernas con su pie. Me penetró sin más. Al tiempo que me decía. Quiero cogerte a ti, porque tu eres mía y no eres tu nadie para decirme con quien lo haga. Si yo quiero que seas una puta eso serás. Sus embestidas eran duras, fuertes y rápidas. Me lastimaba y al mismo tiempo sin tener noción de porque me estaba excitando mucho el sentir su fuerza y su poder sobre mi.
-Me lastima- dije como si se lo dijera al viento, por fin después d varios minutos de tales embestidas se vació dentro de mi.
Se salió y dándome la vuelta tomo mi cara llorosa mientras decía:
-Ven, quiero verte orgasmar, como perra en celo.-
Soltó mis mejillas, me tomo por el pelo y me obligo arrodillarme, A 4 me llevo hasta la cama, me hizo subir a ella y con su cinto ato mis manos a la cabecera.
Ordeno abriera mis piernas y empezó a darme placer. Sus manos, su boca se convirtieron en fuentes de placer para mí. Alternaban con mis pechos mi vientre y mi coño. Me llevaba al borde para detenerse una y otra vez. Podía sentir la humedad que ya mojaba la sabana y el seguía en su labor. Cuando no podía más suplique que acabara. Que me llevara al final.
-Bien clara en tus manos esta que logres lo que deseas, solamente debes decirme que eres-
-Su esclava, su propiedad Sr.-
-No basta clara- otros minutos de juego y nuevamente la pausa
-Soy suya-
-Si lo eres pero ¿que más eres clara?-
Por fin la desesperación me hizo pronunciar lo que deseaba oír.
-su Puta, su perra en celo Sr.-
Sus dedos de inmediato tocaron el punto mágico que me llevo al no retorno. La convulsión de los músculos de mi cuerpo anunció el gran orgasmo que me invadía.
Un minuto de calma y para mi sorpresa empezó nuevamente
-Sr. por favor….-
-Quiero muchos clara….- dijo sonriendo-
Sabía lo que significaban esas palabras. Terminaría suplicando por no más orgasmos.
Obligada a orgasmar muchas veces de forma continúa. Follada otras mas, acabe suplicando y rendida ante mi Amo. Pase más de media hora al final entre sus brazos, rota, entregada, dócil y sumisa pero muy feliz. Cuando regrese de ese subespacio. Aun me quedaba un remate.
De pronto tocaron a la puerta.
-Abre clara- dijo
Despeinada, con el maquillaje todo corrido por las lágrimas y el sudor. Con las piernas temblorosas abrí la puerta.
La mujer aquella me miro con cara de asombro, mientras decía:
-Aquí estan los cigarros que pidió Sr.-
-Gracias ten- dijo alargándole un billete
-Gracias a Ud.-dijo
Sin dejar de mirarme se dirigió a la puerta y al pasar junto a mí dijo con una sonrisa burlona:
-Ahora si te hicieron desquitar la paga-
Salio cerrando la puerta.
No tenía fuerza para enojarme así que me subí a la cama y me acomode nuevamente en sus brazos. Después de todo lo único que importa es lo que El diga.

clara{G} 
Esclava domestica y sexual 
Por voluntad Propia 
Propiedad del Sr. Gabriel

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