BIENVENID@S

clara{G} Esclava propiedad del Sr. GABRIEL les da la más cordial bienvenida a este espacio

Permitanme compartirles un poco de la historia de como decidi convertirme en esclava domestica y sexual de mi esposo, Amo y Dueño el Sr. Gabriel. Leer mas...

viernes, 23 de agosto de 2013

Jugando Con clara

Estábamos solos por la tarde yo terminaba de arreglar las bicicletas de los chicos y clara daba vueltas a todos los canales del cable en la TV sin encontrar nada que ver. Ya lo había hecho varias veces y fue cuando se me ocurrió que podíamos aprovechar de mejor forma esos momentos.
Como si leyera mis pensamientos dijo:
- “No Hay Nada que ver”-  y apagó el televisor.
-“Ven clara juguemos un poco. Vamos a jugar al juego de las palabras”.- dije
-“¿eso con que o como se juega Sr.?”-
 -“ahora te explico clara,”- dije acercándome a ella para desnudarla y hacer que se recostara sobre el sofá.
-“Las reglas del juego son muy sencillas”- dije mientras abría sus piernas.
-“En este juego tendrás permiso solo de usar 3 palabras y/o frases. Si rompes esta regla, te azotare con la palma de la mano y no precisamente en el trasero si no en el coño. Tu tienes permiso ahora de responder con la palabra “SI”.  ¿Entendiste princesa?”-
-“Si Señor”-
¡¡ ZAS !!
La palma de mi mano cayó sobre su coño, con tal fuerza que cerró las piernas.
-“Abrelas bien y no las cierres Princesa. Sin trampas. No me hagas enojar.Yo en ningún momento dije que tenías permiso de decir SEÑOR. Solo “SI”. ¿Entendiste?”- 
-“Si… Si.”- 
Dijo.  Me miraba incrédula, confusa, por que no le permití dirigirse a mí con el respeto y el protocolo que normalmente le exijo cuando estamos solos.
Coloque el dorso de mi mano sobre su coño y empujé la punta de mi dedo penetrándola. Saque el dedo y lo deslicé hacia arriba hasta su clítoris. Empecé a mover mis dedos índice y medio lentamente en círculos sobre su clítoris. clara empezó a gemir con la caricia y a respirar profundamente ante el placer de la misma. Seguí jugando con su coño  y cerró los ojos disfrutando del juego de mis dedos.
 -“¿Estas disfrutando esto?”- pregunté
-“Si… HGGummmmmmmmm.”- Respondió gimiendo
¡¡ ZAS !!
Mi mano cayo tan inesperada como fuertemente sobre su coño ya húmedo. Abrió los ojos al tiempo que sus caderas saltaron y sus piernas se agitaron. Retiré mi mano de su coño
-“Solamente “SI”. Enriéndelo. Concéntrate ¿Estas bien?”-
-“Si, Si”-. Respondió mientras asentía con la cabeza. Y trataba de no dejar escapar las lágrimas de sus ojos.
-“¿Sigo…?”-
-“Si”- respondió nuevamente esforzándose para no terminar su respuesta con el “Señor” acostumbrado.
Los labios de su coño se pusieron de inmediato rojos y un poco hinchados producto de los dos fuertes azotes que había descargado sobre ellos y de mis caricias. Acerque mi mano nuevamente muy despacio, y suavemente recorrí con mis dedos los labios de su coño de arriba abajo varias veces, para luego introducir el dedo medio de igual forma lentamente y sacarlo nuevamente para introducirlo otra vez, repitiendo esta acción varias veces, provocando oleadas de placer en clara según lo delataba su cara y  los movimientos de sus caderas.
-“¿Estas lista para la siguiente frase que podrás pronunciar además de “SI” ?”- pregunté retirando mi mano de su coño y dándole tiempo a bajar un poco su excitación. Para evitar que se corriera
-“Si”-. Sus ojos se posaron en los míos y pude ver un brillo de urgencia en su mirada
-“Bien aparte de “SI” ahora podrás decir “más adentro””-
clara solo sonrió y se mordió el labio. Con mi dedo toque superficialmente los labios de su coño deslizando apenas la yema de mi dedo entre ellos. Sonreí un poco  y le susurre:
-“¿Quieres algo, Princesa?”-
Ya con la nueva frase y con un brillo en sus ojos, levanto un poco la cabeza y dijo a mi oído: -“Si. Más adentro”-
-“Veo que ya vas entendiendo el juego,”- dije al tiempo que empuje mi dedo penetrándola más o menos hasta la mitad del mismo. Me detuve y pregunte nuevamente: -“¿Estas disfrutando de esto?”-
-“Siii”- fue su respuesta inmediata
Mi dedo permanecía inmóvil. –“¿Quieres algo más?”- Pregunte jugando con su deseo.
-“Siiii, Más adentro”- respondió nuevamente, pero ya no en un susurro.
Jugué un poco más con ella, empujando muy lentamente mi dedo hasta el fondo. Curve mi dedo hacia arriba para alcanzar su punto G. Los movimientos de mi dedo eran lentos, sin prisas, disfrutando yo del espectáculo. Disfrutando como su cuerpo se tensaba y se relajaba bajo mis caricias. Controlaba su placer.
Me detuve nuevamente para que recobrara solo un poco el control pero sin sacar mi dedo de su vagina.
-“¿Quieres tu ultima frase?”- pregunte
Nuevamente se mordía los labios para controlarse. Sus manos agarraban la cabecera para evitar la tentación de tocarse o empujar mi mano. Sus ojos parpadearon un poco y mirándome asintió con la cabeza.
-“no entiendo señas. Debes decirme si la quieres o no.”-
-“Siii… Siii..” - dijo con un tono de desesperación
-“Asi esta mejor”-. Jugaba yo con las palabras deteniéndome al final de cada una de mis frases. –“Creo yo que la frase que falta… te será muy útil….  Y la frase es….. “Más Rápido””-
Una sonrisa un poco descompuesta se dibujo en su cara. Pude sentir que estaba a punto de llegar al final el juego de forma abrupta. De pronto exclamo con urgencia:
-“Más Rápido, más rápido”- repitió varias veces, quería que el juego llegara a su fin
Deslice un segundo dedo dentro de ella, presione más intensamente su punto G. Mi mano se movió un poco más rápido dentro y fuera de ella. Estaba llegando al punto en que su cuerpo empieza a temblar.
-“¿Te gusta?”- Pregunté un poco agitado contagiado de su urgencia
-“Si… Siii”- fue su respuesta casi a gritos seguida de: -“mas rápido… más rápido”-
Moví mi mano de forma más rápida e intensa de tal forma que mis dedos hurgaban dentro de ella. Incline mi mano de tal forma que mis dedos rozaran su clítoris. Mientras incrementaba el ritmo con que entraban y salían
-"¿Te estás divirtiendo, princesa?"-, Le susurré. Sabía que se estaba corriendo. Lo sabía por el temblor que fue envolviendo todo su cuerpo. Tenía la boca abierta, con los ojos cerrados apretados, las contracciones de su vagina las sentía en mis dedos, todos signos reveladores que estaba en medio de un gran orgasmo. Saque mis dedos lentamente provocando nuevos espasmos de placer en ella
 -“Ouchhh Esperaaa…”-
¡¡ ZAS, ZAS !!
Dos palmadas rápidas e intensas en su coño a la altura de su clítoris desataron una reacción como de una descarga eléctrica en su cuerpo. Un gruñido acompañado de un gemido largo salieron de su boca que estaba cerrada apretando los dientes. Mi mano de inmediato regreso a su coño empapado y empezó a moverse nuevamente dentro y sobre el.
-“¿Quieres algo princesa?”- Le pregunte nuevamente sin dejar de mover mi mano
-“más Rápido”- fue su respuesta entrecortada
Moví mi mano más rápida y de forma más enérgica que antes. Una segunda oleada de pasión se desato en su interior. La forma como su vagina apretaba mis dedos, era una señal inconfundible de que se estaba corriendo de forma intensa nuevamente.
Cuando empezó a relajar su cuerpo, de igual forma empecé yo a relajar el movimiento de mi mano. Regrese a acariciarla con un ritmo lento y suave. Saque mis dedos de su interior  y me dedique a bordear su clítoris con movimientos circulares y lentos nuevamente
A medida que sus ojos se abrieron y su respiración se volvió más pausada, me miro a los ojos con una mirada un tanto extraviada aun. Fue entonces que me lamí los labios y levante mis dedos hasta mi boca para saborear las mieles dulces y frescas de sus orgasmos.
-“¿Quieres probar, Princesa?”-, le pregunté
-“Si”-, fue su única respuesta siguiendo las reglas del juego. Sonreí y le ofrecí mi dedo medio a mamar. Lo chupo como si fuera mi pene, envolviéndolo con su lengua  y chupando cada centímetro del mismo
-“¿Te ha gustado este juego?”-, le pregunte mientras sonreía
-“Si”-, dijo, devolviéndome la sonrisa
Me senté a su lado y se acomodo sentándose en mis piernas y recargándose en mi pecho. Después de abrazarla un rato  y ya calmada y tranquila, le pregunté:
-“Si te doy la opción de que escojas una palabra o una frase más, ¿cuál escogerías?”-
Sin dudarlo, se mordió los labios, sonrió y dijo cerrándome coqueta un ojo:
-"Una vez más"-.
Lo que era una tarde aburrida se convirtió en una tarde llena de diversión y placer
Gracias clara por tu entrega

GABRIEL
Tu dueño
PD. Quise compartir esto como un ejemplo de que el BDSM tiene también su parte divertida cuando ambas partes lo difrutan. Si tienen algun juego que compartirnos sera buienvenido

martes, 6 de agosto de 2013

Pagando El Castigo

El sábado por la mañana después de desayunar despedir a los chicos y al Sr. Gabriel que los llevaría hasta la casa  de sus tíos ya que estaban invitados a pasar el fin de semana con los primos. E ir a arreglar la recamara, sobre la cama me encontré la nota escrita a mano que decía:
"Necesitamos Hablar clara
Papy"
Junto a ella estaba el cinturón y acomodadas sobre la cama tres almohadas.
A partir de ese momento no pude estar tranquila. Imagine que se trataba de hacerme cumplir el castigo que tenía pendiente. Deje todo como estaba y me dedique a hacer otras labores de la casa.
Hora y media más tarde oí la camioneta entrar a la cochera. Entro y al verme dijo…
-Un fin de semana para nosotros clara-
Al llamarme clara y no por mi nombre me di cuenta que sería un fin de semana completo como su esclava.
-si Sr.-
- ¿viste mi nota?-
-si Sr.-
-a la recamara-
Lo seguí y entre tras El a la recamara.
-Espera-
Me puse de inmediato en postura. Saco el collar y levantando el pelo de mi cuello me lo coloco y dijo:
- Me debes un castigo  y es el momento de pagarlo clara-
-si Sr.-
-recuérdame clara-
Tomé mi diario y leí:

“El Sr. Gabriel dueño de la esclava clara ha dispuesto este día 24 de julio de 2013 en su pleno derecho sobre su propiedad lo siguiente:
La esclava se ha hecho acreedora a un castigo por hablar como una carretonera usando palabras altisonantes e insultos.
La esclava se ha ganado un castigo por no cuidar su forma de hablar delante de los chicos
El primer castigo consistirá en 50 azotes con el cinto y a cada azote deberá pronunciar en voz alta el insulto que profirió en lugar del Gracias Sr. acostumbrado
El segundo castigo consistirá en 50 azotes con el cinto y a cada azote deberá pronunciar en voz alta No debí decir (el insulto proferido) delante de los niños
El castigo tiene por objeto el que la esclava asocie dicho insulto al dolor que le será inflingido.
El Castigo a la esclava será administrado cuando su dueño lo estime prudente y lo administrara en partes o en una sola exhibición continua.”

Cerré el diario y espere.
-sobre la cama, pegada a la orilla y con las piernas juntas clara. Ya conoces el procedimiento-
-Si Sr.-
Me acomodé en la orilla boca abajo, con las piernas y pies juntos y los brazos y manos extendidos hacia el frente a los lados de mi cabeza.
Vestía yo unas zapatillas, unos jeans, unas bragas y un sostén normales y una blusa de punto.
El Sr. Gabriel empezó a masajear mis nalgas y dar pequeñas nalgadas sobre ellas y la parte superior de mis muslos. Conocía yo el procedimiento de calentar el área a ser azotada. Cuando estimo que estaba lista dejo de nalguearme y tomo el cinturón entre sus manos.
-Esto es un castigo por tu pésima conducta. No es algo que disfrute tu Dueño y tu menos. Yo contaré los primeros 50 y tú repetirás lo acordado. Si te equivocas empezamos de nuevo así que concéntrate-
-Si Sr.-
El primer cinturonzazo callo sobre mis glúteos con fuerza. Repetí el insulto y el contó uno.
Los siguientes 14 cayeron uno a uno sobre mi trasero y mis muslos. A cada uno repetía yo el insulto y el contaba. Al llegar al 15 se detuvo y me indico que tomara la siguiente postura.
Desabroche el pantalón y lo baje a la altura de mis rodillas. Acomode las almohadas bajo mi vientre de tal forma que mi trasero quedara más expuesto al castigo.
-Voy por un vaso de agua, clara. Puedes masajearte para que no se enfrié la zona mientras regreso-
-Gracias Sr.-
Me sobe el trasero con ambas manos tratando de aminorar un poco el ardor.
-Continuemos- dijo. 
Puse mis brazos y manos otra vez al frente y casi de inmediato sentí el cinturón morder mi trasero sobre mis bragas. Al quinto azote, para hacerlo más humillante paro, tomo las bragas y las jalo hacia arriba de tal forma que se metieron entre mis labios. Al llegar al 20 en esta posición (35 en total) paro nuevamente, examino mis muslos y mis glúteos y ordeno que me sobara y tomara la siguiente postura.
Baje mis bragas a las rodillas sobe mi trasero y muslos, que estaban ya calientes y cuando lo creyó conveniente me indico que seguiría. Nuevamente me recosté sobre las almohadas. Otros 15 cinturonzazos cayeron sobre mi trasero.
Al terminar me dijo que el primer castigo estaba pagado y que esperaba que en adelante me expresara sin palabras altisonantes.
Me sobe el trasero y los muslos. Después de un momento me ordeno ponerme de pie.
-Aun falta el segundo castigo clara-
-Si Sr.-
-las manos en las rodillas-
-Si Sr.-
Me doble por la cintura y puse mis manos sobre mis rodillas.
-Separa un poco los pies para que tengas mejor equilibrio ¿lista?-
 -Si Sr.-
Cerré los ojos y apreté los dientes. El primer azote cayó en mis nalgas. Dije la frase ordenada y volví a plantar bien los pies en el suelo. Uno a uno recibieron mis muslos y nalgas los primeros 20 azotes.
-contra la pared- ordeno.
Mis manos con los brazos abiertos se recargaron en la pared. Mi cuerpo doblado un poco por la cintura, los pies separados y retirados un poco más de un pasó de la pared. Otros 10 azotes mordieron mi trasero mientras recitaba mi castigo.
Paró. Me separe de la pared y me puse en postura de espera. Se acerco a mi, se inclino y me saco el pantalón y las bragas, subió mi blusa dejando mis senos al descubierto. Me empecé a preocupar. Si bien ha azotado en más de un ocasión mis pechos, no  lo ha hecho con el cinto.
-sobre la cama-
Me acosté sobre la cama como ordenó.
-Las manos en la nuca-
-Si Sr.-
Tomo mis dos pies con una mano y me jalo hasta dejar mis caderas a la orilla de la cama. Si soltar mis pies los levanto y con el cinto en la otra mano dejo caer otros 10 azotes sobre mi trasero.
Me ordenó tomar con cada mano uno de mis tobillos y abrir las piernas.
El cuero cayo sobre la parte interna de mis muslos y sobre mi coño para completar los 50. Los últimos 5 sobre mi coño me hicieron gritar y saltaron mis lágrimas.
-Así aprenderás clara-
Hice un puchero y solté un
-Si Sr.- todo lloroso
Tomó el acohol del  botiquín y sin el menor miramiento me dejo caer un chorro en los muslos, me volteo e hizo lo mismo en mi trasero. Lo Masajeo pese a mis protestas y chillidos.
-Espero que hayas aprendido la lección clara voy a salir  no tienes permiso de vestirte ni arreglarte. Sigue con tus labores de la casa-
-Si Sr.-
Estaba claro que había sido un castigo. Ni una caricia, ni una palabra de aprobación, ningún gesto cariñoso o de consuelo. Me sentí muy mal…
Salió sin decir a donde iba ni a que hora regresaría.   

clara{G} 
Esclava domestica y sexual 
Por voluntad Propia 
Propiedad del Sr. Gabriel